ALIMENTOS
Y SALUD:
Los
habitantes de las sociedades industrializadas consumen una dieta desconocida
para la especie humana hace tan sólo diez generaciones. Comparada con la dieta
que alimentó la evolución humana, la dieta “rica” de hoy en día contiene el doble
de grasa, una cantidad mayor de grasas saturadas (animales) en relación a las
insaturadas (vegetales), sólo un tercio de la fibra necesaria diariamente, mucho más azúcar y sal, muchos
menos carbohidratos complejos (verduras, frutas, legumbres, cereales
integrales) y un reducido componente de vitaminas y minerales.
Por
si esto fuera poco, muchos alimentos cotidianos están contaminados por metales
pesados y sustancias químicas que perjudican seriamente nuestra salud.
Esta
dieta no sólo no cubre las necesidades humanas, sino que es causa de trastornos
y desequilibrios.
En
LLAMA VIVA trabajamos para ayudarte a recuperar tu vitalidad, volviendo a los
alimentos naturales y aprendiendo a cocinarlos con técnicas que respetan y
potencian su valor nutritivo y energético.
Y
además: ¡están riquísimos!
ANÍMATE
A PROBAR
FILOSOFÍA DE LA ESCUELA:
El poder transformador de la llama
El uso del fuego distingue al ser humano entre las demás especies de la tierra. Tradicionalmente, la cocina con su hogar o fuego era el centro de la casa, que aún hoy recibe el nombre de hogar. Alrededor del fuego se reunían los clanes familiares para compartir algo más que comida, en una celebración que les unía como comunidad.
Eran sobre todo las mujeres las que con su intuición y experiencia sabían qué alimentos y remedios utilizar en su cocina diaria y cómo transformarlos para potenciar la salud y felicidad de su familia. En algunas épocas históricas a esto se lo ha catalogado de "brujería".
El progreso nos ha traído los microondas, la vitrocerámica, los congelados, la comida rápida, los medicamentos y otros "avances" para -nos dicen- ahorrar tiempo y esfuerzo... que dedicamos a tareas más "importantes", como trabajar a destajo para poder consumir todo lo que produce la industria...
Pero ¿es que hay algo más importante que mantener y reforzar esos lazos familiares, ese sentido de pertenencia a una comunidad que nos acoge y protege? ¿hay algo más esencial que nuestra salud y felicidad, la de nuestra familia o comunidad y la de este precioso planeta Tierra en el que vivimos?
Por eso, las aspiraciones de la escuela incluyen, además de enseñar a cocinar y a alimentarse correctamente, aprender a hacerlo también conscientemente, eligiendo alimentos que no dañen la Tierra, valorando el poder del fuego para unir, y aprovechando la alquimia de la llama para transformar la prisa y el malestar en calma y alegría para disfrutar de una sencilla comida casera en buena compañía.
Rosa Tugores, creadora y directora de LLAMA VIVA.